
Con motivo de la final de la Champions League del pasado sábado (en la que el Fútbol Club Barcelona se proclamó campeón), el periódico
5 días publicó un interesante
artículo sobre el dinero que mueve dicha competición.
Lo que muchos de vosotros no sabréis es que hasta 1993 el torneo se llamaba simplemente Copa de Europa y en él solamente participaban los ganadores de cada una de las ligas europeas y el formato eran fases eliminatorias, sin liguilla previa. Pero esto no fue lo único que cambió a partir de este año, ya que la principal revolución propuesta por la UEFA fue de carácter financiero. Para que os hagáis una idea, la facturación de la competición en 1993 fue de 67 millones de euros, y el año pasado fue de 1.108 millones de euros.
Así pues, en 1993 la UEFA reestructuró el torneo: introdujo el himno que todos conocemos, la actual fase de grupos y se modificó la estructura de marketing de modo que la UEFA centralizó los ingresos de las retransmisiones televisivas, a los cuales los clubes que quisieran participar tendrían que renunciar a cambio de recibir unos pagos fijos por méritos. Dichos méritos se organizaron así:
- la UEFA destina 746 millones de euros (M€) a abonar premios.
- 3,9 M€ sólo por participar.
- 800.000 € por victoria.
- 400.000 € por empate.
- 3 M€ por pasar a octavos de final.
- 3,3 M€ por llegar a cuartos.
- 4 M€ por llegar a semifinales.
- 5,2 M€ por llegar a la final.
- 9 M€ por ganar el trofeo.
El año pasado, el F.C. Barcelona, que cayó en semifinales ante el Inter de Milán, ingresó 39,52 M€ y el Real Madrid, eliminado en octavos frente al Olympique de Lyon, 27,2 M€.
Estas cifras pueden parecer desorbitadas, más aún en estos tiempos que corren y teniendo en cuenta el sector del que estamos hablando. Pero os planteamos lo siguiente: ¿consideráis desproporcionado, injusto o inmoral el dinero que mueve el fútbol? ¿De dónde sale el dinero? ¿Qué os parece el papel que este deporte ocupa en la sociedad actual?
P.D.: ¡Enhorabuena al campeón!